sábado, 1 de diciembre de 2007

El día en que yo cumpla mil pecados
o diez mil impaciencias;
el día en que yo sueñe penitencias
o dolores ajados...

¿Quién pondrá nombre y letras a mis lados
veniales?, ¿Quién las ciencias
a mi ignorancia clara de sapiencias,
a mis pies deshuesados?

Quien tenga la fe entrégueme un cuchillo
de amor y suerte,
de fuego, de almohadas y de brillo

que entre mi corazón surge la muerte
como un tiempo amarillo,
como un amor agreste, recio y fuerte.