sábado, 1 de diciembre de 2007

Pudiera ser la lluvia
de noche, sin las prisas
de la luz diurna;
pudiera ser el hombre
o sus botas "katiuskas"
- negras por sucias -;
pudiera ser el gato,
un fiel remedo
de hermano muerto,
y sus zarpas mullidas
como caricia
y todas las sonrisas...
Pudiera ser...
mas si me acuñas
como falsa inocencia
sería yo
casi todos tus males
puestos a dios y al día
en un tiesto de rosas mustias.
Daña tanto la luna en las espaldas...
- No más que el tiempo sobre tus harapos
o sobre tus mentiras
de vida.