sábado, 1 de diciembre de 2007

Fui... sí... yo fui palabra,
verso y circunferencia
en cada chimenea,
en cualquier azotea
y en el quicio simbólico
de una puerta azarosa.
Y también fui palabra,
hierro y pirámide
en la interrogación,
en el punto común
y en las comas adversas.
Y en el tiempo también
fui palabra, esperanza
y círculo desierto.
Pero en la vida
además fui la última
palabra solitaria...
Tras de mí vino
el diálogo entre
el tiempo y la razón,
la probabilidad
y la certeza.
(El tiempo como pie
alado
y la razón
como garganta
caminando y tú...).